
En un pequeño y extraño sueño,
Me adentré en un insólito lugar,
Caído en un bonito día abrileño,
Cómo si me fuera a veranear.
Los infelices lo llaman paraíso,
Los enamorados; un magnífico lugar,
los humildes un mundo llano y liso,
y para mí, el más bonito soñar.
En él, conocí a aquella persona,
La que siempre se espera de corazón,
Sentí el cosquilleo que enamora,
Y juntos empezamos una ilusión.
Cosas del destino, algunos dicen,
quizás ilusiones imposibles,
simples celos son lo que crecen,
y en verdad, momentos increíbles.
Llega la hora de un dulce despertar,
De olvidar, idílicos instantes,
Se que algo quedará por recordar;
El simple final de dos amantes.
LaUreta,,[!]
