martes, 26 de febrero de 2008

*,,Una reaLidad desDe peQueña,,[!]*


Hace tiempo que vivo aquí, unos seis o siente años y medio en una casa familiar de obra vista blanca, en el barrio residencial de Cervera.
Llegué muy pequeña aquí, desde Tàrrega de dónde venía, con ocho añitos acabados de cumplir, y la comunión recién echa con mi hermana mayor.
Nuestra família, siempre ha sido trabajadora sin querer perder el tiempo por nada, y por eso desde que nacimos, hemos sido un crédito muy grande con todas las actividades estrascolares y las nuevas culturas que nos quisieron hacer aprender, una de ellas y la única que hemos seguido mi hermana y yo, la música.
Al llegar, tenía aquél miedo que todos tenemos al entrar en un nuevo colegio, o instituto, ya que creía que padecería de amigos, y andaría sola por todo el colegio al ser nueva. Pero no, no fue así; el primer día de clase de tercero de primaria, conocí a seis chicas de mi edad, muy de mi estilo loco, y más simpáticas de lo normal. Nos hicimos muy amigas y pasó al límite de explicarnos las cosas más confidenciales.
Al terminar aquél año, poco antes mi madre me quiso apuntar a un deporte femenino de elasticidad avanzada; la gimnasia rítmica, que conocí aún muchas más niñas de todas las edades y de todos los estilos, pero había una que era distinta a todas; tenía tan sólo dos años menos que yo, y nos entendíamos demasado bien para ser verdad. Ella era cómo mi hermana pequeña, le había cogido un cariño que sobresalía de los límites.
Un día de verano, me llevó al pueblo de sus abuelos, situado a dos quilómetros de Torà y a unos diez de Calaf, llamado Castellfollit de Riubregós. Allí conocí a sus amigas de pueblo, y família, unas chicas que nunca olvidaré porque me han sabido entender, me han querido siempre, y me han integrado muy bien en su pueblo, y ahora somos unas amigas distanciadas, pero con mucho contacto.
Años después, me tocó entrar en el instituto cerca de mi casa, el cual tenía que abandonar mis amigas de la infancia y hacer nuevas amistades por obligación. Y la verdad es que me costó, me costó lo suyo, porque la gente canvia, se cree más prepotente en estas edades y les gusta tener sólo amistades populares para no dar una prespectiva de inferioridad a los demás. Pero acabé el curso con bastantes amigas de otros pueblos e colegios de las rodalias de Cervera.
Ahora ya soy un poco mayor, con quince años recién echos, y terminando la terrible adolecencia que todos acabamos pasando, y con aspiraciones a colarme en alguna discoteca veraniega.
El único problema que tengo ahora, són las amistades, la gente, las antiguas personas cercanas que tenía; ahora ni una, todo el esfuerzo durante dos años y medio ha traspasado a ser inferior a toda la mayoríaa de gente que me conoce, excepto la niña que conocí en gimnasia rítmica, que aún quiere estar conmigo, apoyarme y bailar a ratos perdidos cómo costumbre de mi hermana y yo.
El problema debe de ser mío, ya que quizás soy un poco rarita, o esque la gente no me quiere por cualquier tonteria adolescente; en estos momentos no lo sé.
Sólo que, no tengo a nadie que me ayude realmente, estoy en un pozo demasiado abajo y oscuro para salir y encontrar un nuevo camino al que afrontar en la realidad que me está rodeando..*

*,,,Trabajos de Castellano Laureta*

*,,,Trabajos de Castellano Laureta*
*,,Yo sin mi piano*